jueves, 24 de julio de 2014

Cómo hacer tus propias tarjetas de visita

Hoy estreno serie sobre recursos para crafters.

La idea es poder contarte cosas que uso, tanto físicas como digitales, para el día a día en el trabajo.

Voy a hablarte de cosas que yo utilizo, que creo que pueden servirte a ti también y que, salvo que indique expresamente lo contrario, no son posts patrocinados.

Como primer capítulo, una de recursos físicos de identidad visual, porque si tienes una marca, necesitas varias cosas con tu nombre y/o logo impreso.


No voy a entrar en asuntos de identidad corporativa, naming, diseño de blogs y otras cosas técnicas, que dejo para los profesionales.

Quiero hablarte de ese momento de ir paseando con una amiga por la calle, encontraros con una conocida suya y que suceda algo así como:

- Hola, Elenita
- Anda, cuánto tiempo Susanita.
- Mira, Elenita, esta es mi amiga Maripili, hace unas cosas preciosas en crochet.
- ¿No me digas? Pues a mí me encanta el crochet.

Y Maripili eres tú. Y quieres que te trague la tierra porque no tienes tarjetas de visita. O igual te estás muriendo de vergüenza por que Susanita haya comentado lo tuyo con el crochet, porque te encantaría dedicarte a ello en exclusiva pero aún no estás en ese punto...

En fin, el punto en el que estás ya es cosa tuya, pero si quieres tarjetas de visita, te cuento mi experiencia con el tema.

Cualquier profesional de la comunicación te dirá que es necesario contratar sus servicios para diseñar tarjetas de visita para tu marca. Y quizá esté en lo cierto.

Yo, que voy a la mía siempre que puedo, digo que con que tengas un bonito logo hecho por diseñadores de verdad, con un poquito de gracia y un par de recursos, puedes hacértelas tú misma y que queden la mar de bien.

No siempre he pensado así. Yo tuve dos tiradas de tarjetas de visita diseñadas por profesionales. Me costaron un ojo de la cara y cuanto más tiempo pasaba, más pegas les veía.

Sí, está claro que me pasaron los bocetos y yo acepté, pero si delego el diseño en un profesional entiendo que ha pensado en que sean efectivas y que comuniquen bien lo que es mi empresa, que también soy yo. Y el hecho de que aún me queden muchísimas en la caja indica que no estuve cómoda con ellas.

El gran invento son las empresas en las que lo encargas todo online y te llega a casa. En primer lugar quiero hablarte de Moo. Es una empresa del Reino Unido que hacen unas bonitas tarjetas de visita a buen precio.

Puedes personalizar desde cero todo el diseño de la tarjeta con su editor. Si, como yo, no tienes mucha idea de diseño, conseguirás tarjetas muy chulas poniendo tu logo sobre fondo blanco con toda tu información de contacto en el anverso, y en el reverso una foto bonita (y nítida) de alguno de tus productos o de ti misma, por qué no.

Merece mención especial un tamaño de tarjeta que ellos llaman "mini" y que no es otra cosa que el tamaño de una tarjeta de visita cortada en dos en sentido horizontal. Me parecen muy graciosas y originales. Son las que yo uso. 100 unidades me costaron alrededor de 14€ y me encanta la calidad del papel.

Tienen un montón más de productos: tarjetas de tamaño normal en diferentes calidades de papel, flyers o invitaciones.

También he probado las tarjetas de Vistaprint. Fue por una oferta que encontré por ahí que incluía 250 tarjetas de visita por 10€ y un sello de regalo. Lo cogí porque lo que quería era el sello, pero también aproveché bien las tarjetas.

La primera diferencia con Moo es que tienes infinidad de tarjetas prediseñadas a las que sólo tienes que añadirles tus datos de contacto. Claro que, son todas ho-rri-pi-lan-tes.

Si alguna vez has visto una tarjeta de visita con colores oscuros y letras claras, con dibujos extraños que distraen toda la atención de los datos o ilustraciones cutrecillas... era de Vistaprint.

Pero tranquila, que aún queda esperanza. Tienes dos opciones más que respetables:

1. Si te apañas con Ilustrator o Gimp podrás subir tu propio diseño de tarjeta e imprimirlo tal cual.

2. Si no tienes ni idea de qué te estoy hablando, ve a lo seguro eligiendo un diseño vacío en blanco. Añade tu logo y nombre en el anverso. Y en el reverso toda tu información de contacto: e-mail, blog, página en facebook, perfil en twitter, instagram o lo que creas oportuno. Y tu teléfono. Esto dependerá de los sectores, pero yo creo que es muy importante que la gente pueda llamarte si necesita algo realmente urgente.

Esta segunda opción es muy fácil de materializar. Necesitas un poco de tiempo para colocar todos los elementos y la tarjeta será más bien austera, pero a mí me sirve a las mil maravillas cuando me preguntan eso de "¿Pero entonces, cómo busco tu blog?" o "¿Qué hago para encontrar tus vídeos en YouTube?" Pues tarjeta y solucionado.

Y como son tarjetas de tamaño estándar, caben muchos más datos de contacto que en las de Moo. El papel no es el mismo, aunque también son de calidad.

Lo bueno, y a la vez lo malo, de Vistaprint es que tienen un montón de opciones de merchandising para que piques. A cada paso del proceso de compra te sugieren nuevos productos, que si un sello, que si pegatinas con tu dirección para poner de remite en los envíos, que si tazas, que si camisetas, que si carteles en polivinilo de nosequé... Y hay que echar un poco el freno, porque emociona mucho verse en la capacidad de tener de pronto un universo entero de cosas con tu logo. Que por cierto, es precioso. Cómo no va a serlo con lo que pagaste por él...

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de diseñar tus tarjetas (y en realidad la más importante) es el uso que vas a hacer de ellas. No es lo mismo que quieras dejar las tarjetas en diferentes tiendas para que alguien te encuentre, que quieras usarlas para darlas en mano siempre, o que pretendas que te sirvan también como etiqueta para colgar de tus productos terminados.

Si vas a dejarlas en alguna tienda, y puesto que no tendrás en frente a cada persona que coja una tarjeta, además de tu información de contacto tendrás que explicar a qué te dedicas. Algo así como "Maripili Popelín. Crochet para modernas"

Yo me dedico a varias cosas en realidad. Hay gente que me busca para aprender a coser y otra para que dé una conferencia sobre emprender online, así que en mi tarjeta no especifica nada en concreto, y prefiero explicarlo yo, en plan elevator speech, cada vez que entrego una tarjeta en mano.

Por no tener claro esto último, entre pitos y flautas me he hecho en tres años cuatro tiradas de tarjetas de visita. Todas diferentes. Y las que más me han gustado, más efectivas han sido y con las que más cómoda estoy, son las que he encargado yo misma sin ayuda.

Te dejo un resumen en plan chuleta:

- Dale una oportunidad a las imprentas online.
- Decide el uso exacto que les vas a dar y adecua la información.
- Si no eres diseñadora, ve a lo seguro: tu logo y nombre por un lado y tus datos de contacto por otro.
- Pide tiradas de entre 100 y 250 unidades. Menos es tontería. Más es una barbaridad.
- Considera la opción de tener un tarjetero para protegerlas. En el monedero acaban por estropearse.


jueves, 17 de julio de 2014

Máquinas de coser electrónicas vs. mecánicas

Hoy voy a hablarte de la diferencia entre máquinas de coser mecánicas (las domésticas comunes, aquellas de las que te hablaba en el post Cómo comprar una máquina de coser) y las máquinas de coser electrónicas.

A veces la gente se hace un lío, porque "electrónicas" suena un poco como "eléctricas" y no es lo mismo.

MÁQUINA DE COSER MECÁNICA
Maquina de coser mecanica
Todas las máquinas de coser domésticas modernas son eléctricas. Esto significa que las enchufamos a la corriente y pisamos un pedal conectado a un cable para hacerlas funcionar. No necesitamos de la fuerza bruta de nuestras piernas.

Las podemos distinguir porque usan cable, pero el mando de selección de puntada, así como los mandos para regular el ancho y el largo de la puntada, si los tuviera, son analógicos. Por lo general son ruletas giratorias, aunque en modelos de los años 70 y 80 pueden también ser palancas que se mueven en sentido horizontal o vertical.

MÁQUINA DE COSER ELECTRÓNICA
Maquina de coser electronica
La principal diferencia a simple vista con las máquinas mecánicas es que la selección de puntadas, así como la regulación de ancho y largo de puntada se hace mediante botones, en lugar de ruletas.

La mayoría de veces la máquina dispone de una pantalla led para mostrar el tipo de puntada y las variables seleccionadas. Si la máquina es de gama superior podemos contar con pantalla LCD, en ocasiones incluso a color.

LAS DIFERENCIAS REALES

Ahora que sabes cómo diferenciar un tipo del otro, vamos a lo que te interesa, y es qué tipo de máquina te conviene comprar.

Lo que tienes que saber principalmente es que una máquina electrónica siempre tendrá mejor calidad de costura que una mecánica. Las puntadas están controladas electrónicamente y el motor es mucho más fino y preciso.

Esto se nota incluso al oído. Es como conducir un Clio y que de pronto te pongan al volante de un Ferrari. Cuando pruebes la electrónica, la querrás para ti, sobre todo si llevas tiempo con una mecánica.

Otra ventaja de estas es que siempre puedes regular el ancho y largo de puntada. En las mecánicas sólo podrás hacerlo en los modelos más altos (y más caros) de cada gama.

Las electrónicas también tienen más variedad de puntadas, sobre todo de las decorativas, ya que de las estándar, casi todas las máquinas tienen las mismas: puntada recta, zig-zag, dos o tres puntadas elásticas, una o dos de dobladillo invisible, dos o tres de overlock y luego las decorativas.

Las máquinas electrónicas suelen contar con la deseada puntada de festón que las mecánicas nunca tienen.

Tanto unas como otras suelen venir con un modesto equipo de accesorios, que será suficiente para empezar a coser.

La forma de hacer los ojales de cada máquina también es importante, siempre que hagas muchos ojales. Si haces pocos te dará igual si los hace en un tiempo o en cuatro. Las máquinas electrónicas normalmente los hacen en un tiempo, lo que facilita la tarea. 

Además, el sistema de medida del tamaño del ojal es automático gracias al prensatelas especial que mide el tamaño del botón. Es mucho más preciso y sencillo que el sistema en cuatro tiempos.

Pero claro, no podía ser todo tan bonito. Las electrónicas son, por lo general, más caras.

Te dejo una pequeña tabla para que, de un solo vistazo tengas más claro la diferencia entre una máquina de coser mecánica y una electrónica, en los parámetros que considero más importantes a tener en cuenta.


electrónicas mecánicas
precio MÁS CARAS MÁS ECONÓMICAS
calidad de la costura MUY BUENA BUENA
regula ancho y largo SIEMPRE SEGÚN MODELOS
variedad de puntadas AMPLIA SEGÚN MODELOS
ojales UNO O CUATRO TIEMPOS CUATRO TIEMPOS




MI CONSEJO PERSONAL

Como habrás deducido por todo lo que te he contado hasta ahora, una máquina de coser electrónica siempre será mejor opción que una mecánica en cuanto a calidad general.

Como en el caso del Clio y el Ferrari, que te la quedes o no, al final va a ser una cuestión de precio, pero no es obligatorio dilapidar nuestra fortuna (quien dice fortuna, dice modestos ahorrillos) comprando una máquina de coser que vamos a sacar del armario una vez al trimestre. Valora bien el uso que le vas a dar.

Mi consejo es que compres marcas conocidas que puedan responder ante una avería o la necesidad de recambios (especialmente si la compras por internet) y siempre la mejor calidad que pueda permitirte tu presupuesto.

Así como hay máquinas mecánicas rondando los 100€ o 150€ que pueden estar muy bien, si te puedes permitir un gasto entre 250€ y 300€ te recomiendo que empieces a mirar máquinas electrónicas.

Te merecerá la pena ;)






jueves, 10 de julio de 2014

¿Coser a máquina es artesanía?



Mucha gente me pregunta si las cosas que cose a máquina, sobre todo de cara a venderlas, pueden ser consideradas hechas a mano, o si pueden decir que es artesanía.

Al usar una máquina para hacer el trabajo y dado que también existe la costura a mano, quizá dudas sobre si lo que has hecho con tanto cariño es o no artesanía.

Pues para la Conselleria de Economía, Industria y Comercio de la Generalitat Valenciana, que es quien expide mi Documento de Calificación Artesana, dentro del epígrafe "artesanía textil", sí lo es.

Pero hay más motivos por los que puedes decir que la pieza que has cosido es algo "hecho a mano" o es "artesanía", que en realidad son conceptos diferentes.

HECHO A MANO

Todas las piezas textiles del mundo, siempre que lleven una costura (no un pañuelo cortado de una tela y ya) están hechas a mano. Todas ellas necesitan una mano humana para ser confeccionadas.

No existe una máquina que coja dos piezas de tela cortadas con prensa, las una por los costadillos y le haga la cinturilla y el bajo y escupa una falda recta. Es imprescindible una persona, aunque la costura esté hecha a máquina. La máquina es nuestra herramienta, pero sin nosotros no hay falda. 

La prenda puede pasar por varias manos humanas, pero manos al fin y al cabo. Así que podemos decir que la falda está hecha a mano.

Hecha, ojo! Si decimos "cosida a mano" es que no hemos usado máquina.

Si te fijas, en las prendas de vestir normales, las que compramos en las tiendas, sus etiquetas nunca dicen que estén hechas a mano. La gran industria reserva ese término para prendas con bordados o adornos realmente cosidos sin máquina. A menudo también es un arma para justificar un precio alto, cosa que sería comprensible si al trabajador se le ha pagado un precio justo por el trabajo a mano.

ARTESANÍA

La artesanía en cambio implica que la prenda esté hecha por una misma persona de principio a fin. No importa que tengas tus pequeñas cadenas de montaje, por ejemplo primero cortas 8 telas, luego haces todas las uniones laterales y por último coses bajos y cinturillas para obtener 4 faldas.

Si la totalidad del proceso lo hace una sola persona podemos decir que es artesanía. Además, en general el término artesanía se asocia con poca producción, con ediciones limitadas.

Las autoridades también reconocen algo que llaman Industria Artesana. Para mí es un término contradictorio, como chocolate bajo en calorías, o hamburguesa vegetariana ^.^ Son cosas que no encajan.

La artesanía, por definición, es una forma de fabricación contraria a la industrial, pero de alguna forma han inventado este término para hablar de tradiciones artesanas que se han industrializado en las zonas en las que son típicas.

Por ejemplo, si en tu pueblo hay una tradición centenaria de fabricación de objetos de barro, casi seguro que ya no hay un señor dándole al torno 12 horas al día, sino que, manteniendo pequeñas producciones, se ha industrializado un proceso tradicional para hacerlo más rápido y principalmente, más rentable.

CRAFT

Te habrás dado cuenta de que en todo momento hablo de la fabricación del producto y aún no he dicho nada del diseño. Y es porque en lo hecho a mano y en la artesanía no importa el diseño, sino el trabajo del artesano. A ver, importa que sea funcional, importa que sea bonito, pero no importa quién lo ha diseñado, ni importa si ha sido la misma persona que lo ha fabricado.

Un artesano de guitarras flamencas seguro segurito que no ha diseñado él la forma de la guitarra, ni las piezas necesarias para que suene como debe. Pero la fabrica él solo, de principio a fin. Es un artesano, pero no un diseñador.

Cuando al artesano y el diseñador de un producto son la misma persona, en el siglo XXI le llamamos crafter. En realidad es la palabra inglesa para artesano. Pero por alguna razón que desconozco, lo hemos adoptado como sinónimo de algo así como "artesano que además diseña sus propios productos".

Y hasta tal punto se le ha dado importancia al diseño en este término, que al final, crafter también es quien diseña un producto y lo vende en series limitadas o bajas producciones, incluso cuando él mismo no ha participado en la fabricación.

Por ejemplo, diseñadores o dibujantes que estampan camisetas. No las estampan ellos, las mandan a estampar, pero mantienen la producción no-en-serie y muchas veces trabajan bajo pedido. No son artesanos, no fabrican a mano, pero son crafters.

Cuando aumenta la producción y se pierde ese aroma underground, para mi gusto deja de ser craft, pero claro, aquí no ha llegado aún la Real Academia de la Lengua a dictaminar cuántas piezas vendidas son necesarias para pasar de craft al siguiente escalón.

Por cierto, ¿cuál sería ese escalón? Y ojo, que igual no nos interesa subirlo ;)

Recuerda que durante este verano no habrá vídeotutoriales, pero tendré un artículo interesante como este para ti cada jueves.

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jueves, 3 de julio de 2014

Cierre de los grupos de facebook

No te asustes, no van a dejar de funcionar, pero me resulta completamente inviable seguir aceptando gente en el grupo Aprende a coser a máquina, ya que he de hacerlo uno por uno. Me ocupa una cantidad de tiempo increíble, y no puedo seguir dedicándole tantas horas, pues pierdo tiempo de trabajo para hacer algo que no me reporta beneficio económico (recuerda que Chita Lou es una empresa) y sin embargo me da muchos quebraderos de cabeza.

Por otro lado, en el grupo de Retos de costura, se ha vuelto un tanto delicado el tema de la gente que no sigue las normas. No me gustan los enfrentamientos (menos si se falta al respeto a los demás) y sin embargo en más de una ocasión he tenido que ponerme más seria de lo que me gusta, porque hay gente que no lee las normas o simplemente decide que no va a cumplirlas por razones que desconozco y me siguen asombrando.

Somos en total cinco administradoras en cada grupo, y siempre hay que andar vigilando si alguien se ha saltado las normas. Es mentalmente agotador.

Por todo ello he decidido, a partir del lunes 7 de julio, no aceptar más gente en el grupo Aprende a coser a máquina y poner el grupo Retos de costura también como secreto, para que no siga uniéndose gente. Es la única manera de mantener el buen ambiente que se ha creado y también el orden del muro, para que siga siendo útil, pues es el objetivo con el que se creó.

Tengo muchas invitaciones pendientes de enviar, algunas incluso desde hace meses. Enviaré todas las que tengo pendientes hasta hoy, pero ninguna más.

Lo siento muchísimo, pero es la única manera de dejar los grupos funcionando. Si permito que siga entrando gente y tengo que estar peleando cada semana con alguien nuevo que no ha leído las normas, teniendo que revisar cada día las publicaciones para ver si son correctas, etc... no hago otra cosa en el día.

De hecho, lo más lógico sería cerrarlos por completo si no puedo hacerme cargo de ellos a diario, circunstancia a la que he llegado debido al gran número de gente que hay en cada grupo y a la gran cantidad de publicaciones diarias que se hacen en ambos, pero sería una pena.

Prefiero mantenerlos así, con los que somos, que ya tenemos claro cómo funcionan los grupos, ¿no crees? ^.^