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26.3.15

5 consejos para coser a máquina con niños

¿Coser a máquina puede ser cosa de peques?

¿Tienes hijos, sobrinos, hermanos pequeños, que te piden que les dejes coser a máquina y no te atreves?

Ya sabes que creo firmemente que todo el mundo debería saber coser lo mínimo para poder independizarse, así que si un niño o niña tiene interés en ello, ¿por qué no?

Si bien muchos niños y niñas se inician en la costura a mano relativamente pronto, para sentarlos delante de una máquina de coser los padres solemos ser más reacios.

Claro, da mucho más miedo, esa aguja sube y baja con velocidad y sobre todo, con fuerza. Nadie quiere que su retoño se cosa un dedo.

Existen en el mercado varias máquinas de coser para niños que precisamente solucionan ese problema. La zona de la aguja está protegida con una cápsula de plástico asegurada con un tornillo.

Necesitas desatornillar la cápsula, abrirla y enhebrar la aguja, cerrar y atornillar antes de coser. Imagínate que a cada poco se desenhebra la aguja. Puede ser una opción si te da mucho miedo que cosan con una máquina de verdad, pero es un auténtico tostón.

Lo sé porque a mi hija Clara le compramos una máquina de coser de juguete cuando cumplió 4 años. Ella casi se muere de la emoción.

Le compré servilletas de papel decoradas y cosía sin parar costuras rectas por encima del Pato Donald sin ton ni son.

Está claro que era demasiado pequeña para entender lo de "derecho con derecho y dale la vuelta" así que ni lo intenté.

Pasado el tiempo, pensé que si de verdad estaban interesados en coser (tanto Clara como su hermano Luis me piden a menudo sentarse a la máquina) debían enfrentarse a una máquina de verdad.

Si quieres dar el mismo paso, aquí te dejo unos consejos para llevar a cabo la operación con seguridad.

1. Explica claramente el peligro de la máquina de coser.
Como cuando les enseñaste a usar el cuchillo, tienen que entender qué puede pasar si no están atentos, para que puedan evitarlo. No para que tengan miedo, sino para que sean prudentes.

2. Haz de la posición de las manos una rutina.
Puedes empezar cosiendo tú con el niño delante de ti en la misma silla. Tú pisarás el pedal, pero el niño pondrá las manos en la tela. Deben estar paralelas a ambos lados de la aguja y separadas de esta unos 5cm. Para ello, las primeras veces, cose por en medio de una tela, no al borde, para que apoyen las dos manos y entiendan cómo tienen que acompañar el avance de la tela con las manos.

3. Usa puntadas decorativas para empezar.
Al principio el objetivo no es fabricar nada, sino ver cómo funciona la máquina. Las puntadas decorativas avanzan más despacio y son perfectas para que los pequeños observen cómo la aguja va haciendo los dibujos. También puedes usar el regulador de velocidad si tu máquina lo tiene.

4. Déjales usar el pedal.
Aunque al principio lo hagas tú, no tardes en darles el control del pedal. Es la mejor manera de que entiendan la relación del mismo con la actividad de la aguja. Si no llegan con los pies al suelo ponlo en algún peldaño o encima de una caja hasta que sea cómodo.

5. Siéntate siempre con ellos.
En la misma silla si puedes. No alejes la vista nunca de sus manos y la aguja. Si crees que te vas a poner nerviosa, deja que otra persona lo supervise. ¿Te acuerdas cuando tu padre intentó enseñarte a conducir? Bien, eso es todo lo que no tienes que hacer. Nada de estar intranquila, dejarte llevar por el miedo ni mucho menos chillar. Si has decidido que aprendan, asume las consecuencias y con la máxima seguridad, déjales volar.

Mis hijos cosen con mi máquina desde los 5 años aproximadamente. Suelen poner puntadas decorativas y disfrutan viendo la máquina trabajar.

En alguna ocasión también han fabricado una especie de formas más propias de Atapuerca que han rellenado con guata y han convertido en imanes de nevera raros.

Orgullosísima su madre, faltaría más!

Así que, ¿qué me dices? ¿Pondrías a tus peques a coser a máquina?



19.3.15

Comprar telas online: quiero saberlo todo

Dos de las preguntas más recurrentes que llegan a mi bandeja de entrada son:

¿Dónde compro telas en internet? o ¿Qué tienda online de telas me recomiendas?

Bueno, muchas veces lo he comentado, pero por si acabas de llegar te lo cuento ahora. Casi nunca compro telas online. Tengo un par de tiendas de telas de cabecera en mi ciudad, donde compro prácticamente todo lo que uso.

En muy pocas ocasiones he comprado telas online, aunque estos últimos meses he probado varias, para hacerme una pequeña idea de las más nombradas.

Pero, ¿no crees que sería genial poder contar con la experiencia de un montón de costureras como tú, antes de decidir dónde hacer tu compra?

He puesto en marcha un cuestionario de 10 preguntas fáciles y rápidas de contestar.

Si alguna vez has comprado telas por internet me encantaría que me contaras tu experiencia rellenándolo.

Utilizaré las respuestas para redactar un documento que enviaré de forma gratuita a mi lista de correo (suscríbete al final de este post si aún no lo has hecho) después del verano. 

Muchas gracias por tu aportación!


12.3.15

Cómo cuidar tu tabla de corte

Cuidar tu tabla de corte no sólo es una buena costumbre de personas responsables. También es lo mejor que puedes hacer si quieres que te dure mucho tiempo.

No es ningún secreto que soy una fiel defensora de esta herramienta de corte y que a mi juicio es imprescindible en cualquier cuarto de costura.

Una herramienta que en realidad son tres: la tabla, la regla y el cutter rotatorio.

Es un método limpio, cómodo y altamente preciso. Una maravilla.

Eso si, siempre que quieras hacer los cortes rectos, pues para curvas, aunque hay reglas adaptadas no es lo mismo.

Me he dado cuenta de que ha llegado un momento en que me parece tan tedioso (y lo más importante: impreciso) cortar con tijeras, que lo evito a toda costa. 

El resultado es que no coso casi nada en curva y creo que hasta podría escribir un tratado sobre cortarlo todo en linea recta. Ya sabes, ante todo soy muy pragmática.

Por si no la habías visto nunca en funcionamiento te dejo un vídeo sobre cómo cortar tela con cutter rotatorio, regla y tabla de corte.

Y justo debajo te cuento un truquillo para mantener tu tabla de corte siempre en buenas condiciones.



En ocasiones, especialmente si la tabla no es de muy buena calidad, de tanto cortar telas, las fibras de los tejidos quedan "enganchadas" en los propios cortes.

Si además hemos cortado guata, como yo en la foto de arriba, el aspecto de cochinada es alucinante.

Hay esponjas especiales para limpiar la tabla, pero he descubierto que con una goma de borrar también se quita todo divinamente.

Claro que, no vayas a usar tu goma más preciosa de Hello Kitty. Se destrozan enseguida, así que mejor que uses una vieja y que no te importe desgraciar.

Haz el gesto de borrar, presionando bien, sobre los restos de fibra que haya en tu tabla. Si lo haces en sentido perpendicular al corte que dejó las fibras enganchadas, saldrán mucho mejor.

Cada poco tendrás que desprender los restos de fibras de la goma. Notarás cuándo tienes que hacerlo porque de pronto te das cuenta de que ya no deja virutas de goma sobre la tabla.

Este tipo de tablas también se llaman autocicatrizantes. Es porque con cada corte, la tabla, en teoría, cierra el corte de forma natural. A veces no es tan literal, pero en buenas tablas casi siempre cierran bien los cortes y resulta más fácil limpiarlas.

Las tablas de calidad media, o las de papelería, suelen ser más complicadas de limpiar, pues el corte es más profundo y cuesta más sacar las fibras.

En cualquier caso, será mejor limpiarla de vez en cuando que no hacerlo, no? ^.^

Además, para que no se doble, debes guardarla siempre en horizontal, o en caso de que te sea imposible, totalmente vertical, sin dejar que se curve por la parte de abajo. Yo la sujeto en vertical entre dos tablones de madera del mismo tamaño.

También debes mantenerla siempre lejos de fuentes de calor.

¿Habías limpiado tu tabla alguna vez? ¿O acabas de descubrir este invento estupendo?
5.3.15

Cuántas puntadas diferentes necesito en mi máquina de coser

Es una de las preguntas que más recibo. Y estoy convencida de que la respuesta te va a sorprender.

Necesitar, lo que es necesitar, necesitas dos: la puntada recta y el zig-zag.

Y es que cuando abrimos la máquina de coser por primera vez lo que más alucina son las puntadas. A esto contribuye mucho el afán que ponen los fabricantes y las tiendas en vender un mayor número de puntadas como mayor calidad.

Hay una cosa cierta: una máquina que tiene 180 tipos de puntada será mejor que una con 25 tipos de puntadas, pero no es que sea mejor por las puntadas. Es que como es mejor, le ponen muchas más puntadas diferentes.

Pero cuando la diferencia es poca, digamos 25 puntadas contra 35, la calidad de las máquinas será muy similar, por no decir que ambas las fabricó el mismo chino, incluso aunque sean de marcas diferentes. Esto es así.

Y al principio nos encanta probar todos los tipos de puntada, modificar ancho y largo de puntada, cambiar colores y tipos de tejidos, pero eso no significa que en el futuro vayamos a usarlas todas. Ni si quiera más de dos.

La utilidad de la puntada recta está más que demostrada. Une dos piezas de tela de forma rápida, económica y duradera.

Un zig-zag nos servirá para usar con tejidos elásticos o para dar acabado a las costuras internas de un trabajo a modo de sobrehilado.

El resto de puntadas pueden ser sustituidas por una de estas dos. Es como los mandamientos, que son 10 pero se pueden resumir en 2.

Claro que, dejando a un lado el pragmatismo que me caracteriza, tengo que reconocer que sí, que mola tener más opciones por si un día queremos hacer una puntada decorativa en el borde de un mantel o unas servilletas, en los bajos de un pantalón o donde mejor te parezca.

Afortunadamente, todas las máquinas de coser domésticas modernas tienen como mínimo 9-10 puntadas diferentes, y al menos una de ellas será decorativa.

El resto serán, según el fabricante, de dobladillo invisible, elásticas, overlock... pero en realidad son puntadas que lo que hacen es imitar estos efectos, pero no con un acabado profesional. A mí no me gusta usarlas.

Las que sean decorativas siempre lo son, así que ya sabes, si te animas a decorar los bordes de las cosas, a por ello. Es una buena forma de coger destreza con la máquina.

Aunque sigo confiando en que, pasado un tiempo, acabarás usando sólo las dos puntadas maestras. Ya me lo contarás ;)



26.2.15

Cómo usar el prensatelas de dobladillo fino o roulotté

Ese dobladillo fino, tan fino, que parece imposible de conseguir fuera de un taller industrial puedes hacerlo en casa con un prensatelas roulotté.

Es cierto que quizá requiere un poco de práctica, que a veces la tela se mueve y sale un churrillo, pues sí, pero si has venido a alguno de mis cursos presenciales te sabrás la cantinela que siempre digo: "yo he venido aquí a enseñar una técnica, a explicar paso a paso cómo se hace y no me iré hasta que esté aprendido. Pero para practicar y perfeccionar, cada una en su casa, que le saldrá más barato"

En resumidas cuentas, que nadie nace sabiendo, pero menos aún siendo perfecto. Así que no te frustres, my friend. Si no te sale hoy, te saldrá mañana.

Usa telas baratas para practicar, para que no duela el corazón, pero nada más.

Volvamos al prensatelas.

Este es el prensatelas roulotté o de dobladillo fino. Casi seguro que con tu máquina no venía incluido.

Si lo quieres tendrás que comprarlo a parte, y aunque no recuerdo exactamente lo que me costó a mí, te aseguro que no fue ninguna locura, unos euretes.

En el vídeo te explico paso a paso cómo usar este invento maravilloso y además aprenderás a hacerte un foular para el cuello.

También quiero contarte que la tela que he usado en este vídeo tutorial es una muselina de algodón de Ilatela donde además de disponer de un montón de diseños, puedes pedir que te impriman el tuyo propio, en un montón de tipos de tela diferentes. Mola, no?

Dentro video!




Si no puedes ver el vídeo, pincha aquí.
19.2.15

Historia de una crisis


A veces pienso si no estaré dando una imagen que no es.

Las redes sociales suelen contribuir en esas cosas. Por lo general uno no va contando sus problemas, y podría parecer que siempre llevo las uñas pintadas y el pelo planchado, que mi empresa es perfecta y que yo poco menos que también.

Pues nada de todo eso es cierto, evidentemente.

Esta semana además, he tenido un marrón curioso. Un fallo gordo que además de darme trabajo extra me ha afectado al ánimo. Sí, lo de que soy optimista y alegre sí que es cierto, pero a todos nos da el bajón alguna vez.

Si me sigues sabrás que hace unos días lancé la preventa del curso online 5 acolchados con máquina doméstica con un descuento increíble.

Sería el descuento, sería el contenido o ambas cosas, pero el caso es que fue un verdadero éxito, y aprovecho que me estás leyendo para darte las gracias si has formado parte de él.

El pasado martes por la mañana envié el enlace de descarga a todas las personas que lo reservaron en preventa.

Mis cursos contienen muchos minutos de vídeo (este en concreto 1 hora y 20 minutos) y ocupan mucho espacio, así que tengo que alojarlos en dropbox para que podáis descargarlos.

Cuál fue mi sorpresa al enterarme, en la tarde del martes, que dropbox ha deshabilitado mis enlaces compartidos por exceso de tráfico.

Es decir, entró tanta gente a la carpeta a descargar el curso, que dropbox pensó que no era normal y decidió cortar por lo sano con esa locura de gente descargando contenido.

Claro, imagínate la cantidad de mails que recibí para informarme del error.

Necesitaba pensar urgentemente un modo de hacer llegar los vídeos y el documento de instrucciones a todas las personas que no lo habían recibido.

Estaba completamente atacada, casi bloqueada. Un montón de gente había pagado por este curso y yo tenía que darles una solución ya. Pero, ¿cuál?

Empecé a subirlos a YouTube en modo oculto, para que fueran accesibles sólo a las personas que compraron el curso.

¿Sabes lo que tarda un vídeo en subir a YouTube? Cuando tienes prisa, una eternidad. ¡Y yo tenía 7 para subir!

Y venga emails, y venga comentarios y los vídeos sin subirse.

Entonces lo ví. Alguien había dejado un comentario en el blog diciendo "qué decepción!"

Madre mía, de pronto todo me dio vueltas. Sentí que había decepcionado a todo el mundo, que mi curso no merecía la pena.

Pensarás que qué exagerada. Ahora lo leo y a mí también me lo parece, pero es que a veces nos sorprenden hasta nuestros propios sentimientos.

Contesté educadamente y procuré seguir con el trabajo, aunque ya era tardísimo.

Envié un mail a las afectadas con la solución alternativa (la de YouTube) hasta que pueda desfacer el entuerto, como diría Don Quijote, y dejarlo disponible para la descarga, porque los vídeos se pueden ver, pero no se pueden descargar.

He valorado ya varias opciones y tengo casi claro cómo voy a hacerlo. Me llevará varios días, y sólo espero que merezca la pena el retraso.

Con cierto sabor amargo me fui a la cama y al día siguiente bien prontito me puse a contestar los mails que seguían llegando.

Pero no había en ellos ni rastro de reproche, ni rastro de queja. Al contrario.

He recibido mails tan bonitos y empáticos que han eliminado cualquier atisbo de bajón, han puesto una amplia sonrisa en la cara que tengo alrededor de las ojeras y me han hecho recuperar toda la confianza en mí y en mi trabajo.

¿Tan rápido? dirás. Pues sí, soy una chica fácil y me rindo enseguida a las cosas que me hacen sentir bien.

Todo pasa por algo, así lo creo al menos. Y hasta el comentario de la decepción me ha servido de algo.

No soy perfecta, ni quiero parecerlo. Tengo follones en el trabajo, como cualquiera y a veces hay que hacer horas extras por problemas técnicos.

Tendré una solución maravillosa enseguida, ya lo verás! ^.^


12.2.15

Cómo afilar tijeras

¿Alguna vez has mandado tus tijeras al afilador y han quedado peor que estaban?

Tranquila, no estás sola.

Los afiladores profesionales, para afilar cuchillos son geniales, pero por alguna extraña razón, muchos de ellos suelen desgraciar las tijeras.

Y con lo que cuesta tener unas tijeras buenas, de las que cortan hasta la punta y cortan siempre bien, pues no es cuestión de dejar que su precisión se evapore así como así.

Hoy te traigo un truco muy bueno para afilar tus tijeras. Que no será muy ortodoxo a lo mejor, pero ya que sabes que yo no lo soy nada.

Llevo afilando todas mis tijeras con este método hace años y no he tenido ningún problema. Cortan cada vez mejor y las mantengo todas en perfecto estado.

Adoro las tijeras, me encantan, pero aunque tenga algunas sólo por bonitas, son las menos.

Me gusta tener buenas tijeras, que corten siempre, que no me fallen. Aquí puedes ver algunas de las tijeras que tengo, no se ven todas, pero te podrás hacer una idea de cuánto tengo para afilar al cabo del año.

Dale al play y verás que no sólo es un truco muy barato, sino que también es bastante rápido y no requiere ninguna destreza especial.


Si no puedes ver el vídeo, pincha aquí.
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