jueves, 7 de agosto de 2014

Regular el ancho y largo de la puntada

En mi post sobre cómo comprar una máquina de coser te hablé sobre el ancho y el largo de puntada como una de las cosas en que te tienes que fijar de una máquina antes de comprarla.

Realmente son los parámetros olvidados en todas las descripciones de producto, ya sea en tiendas físicas u online. Nadie habla de ello. Es como si no existiera, como si no sirviera para nada. En cambio siempre te dejan muy claro que la máquina, oh milagro, lleva un asa de transporte. Bah!

Poder regular el ancho y el largo de las puntadas en tu máquina es muy, pero que muy importante y puede marcar una gran diferencia, principalmente en la puntada recta y en el zig zag.

¿Por qué no en las puntadas decorativas? Pues porque algunas máquinas en lugar de variar el ancho lo que hacen es cortar el dibujo por un lateral, así que no hay manera de hacerlo más estrecho.

Por otro lado, regular el largo de este tipo de puntadas sólo hará que se vean feas y no compactas (el largo en estos casos, siempre en un valor entre cero y 1, preferiblemente más cercano al cero sin llegar a él)

Y una vez bien explicado esto, seguimos con las puntadas recta y zigzag.

PUNTADA RECTA

Esta puntada no tiene ancho. Sólo es una línea de hilo, así que no podemos hacerla más ancha o más estrecha. Es la que es y punto. Pero sí podemos regular su largo.

No te aconsejo puntadas demasiado cortas, porque la costura no se verá uniforme. Tampoco largas al máximo para costuras vistas, porque quedan un poco raras y el trabajo parecerá de poca calidad. Los valores medios están bien y puedes elegir un número u otro en función de tus gustos estéticos.

También puedes usar la puntada recta con el largo a tope para simular un hilván, para sujetar dos piezas de forma segura pero temporal.

PUNTADA ZIGZAG

Aquí es donde tienes la mayor variedad de posibilidades. 

Las máquinas que no regulan ancho y largo tienen un zigzag estándar horroroso. A mí me gusta más corto y más estrecho, por ejemplo para sobrehilar.

Para aplicaciones en camisetas puedes usar un valor medio en el ancho y un largo de la mitad hacia el cero. Me encantaría poder darte número concretos, pero no todas las máquinas se guían por la misma numeración ;)

Para usarlo como decoración elige qué aspecto quieres que tenga la puntada jugando con las dos variables hasta que encuentres una opción a tu gusto.

Si aún no tienes muy claro cómo hacerlo, o cuanto puede cambiar esto tu forma de coser, pincha en el vídeo y descubre un nuevo mundo!


Si quieres seguir el curso, recibir cada semana un nuevo vídeo y no perderte ninguna de las novedades suscríbete a mi lista de correo!

jueves, 31 de julio de 2014

50 cosas sobre mí


Hace unos días Gemma, de Wasel Wasel, publicó este post con 50 cosas sobre ella y pensé que era un bonito formato para reproducir en mi blog.

Aquí tienes 50 cosas sobre mí ^.^

1. Nací el 1 de enero. Siempre pensé que eso me hacía especial.

2. Tengo tan buena memoria que a veces tengo que hacer esfuerzos por disimularlo, para no parecer una loca recordando detalles absurdos.

3. Me obsesiona encontrar el camino más corto entre dos puntos. No es por no andar, es porque me siento más eficaz así.

4. En el cole sacaba sobresalientes sin estudiar. Ya sabes, mi buena memoria.

5. Tengo que reprimirme para no guardar todo material susceptible de ser modificado.

6. Me gustaría vivir en una ciudad más pequeña que Alicante.

7. Me gustaría tener un hijo más. Aunque no creo que sea a corto plazo.

8. Me encanta aprender cosas nuevas. De las que me interesan, claro.

9. Pero odio que me taladren con teoría mal estructurada. Dame práctica y lo aprenderé antes. No me sobra el tiempo, baby!

10. Me fijo mucho en las uñas de la gente. Incluso en la tele o en las películas. Jamás me podría sentir atraída por un hombre que se las muerde.

11. No me gustan las agencias de viajes ni los viajes organizados. Viajo mejor a mi aire.

12. Me encanta cocinar y lo hago en casa desde los 10 años.

13. De los 6 a los 14 años hice todo el deporte de mi vida. Al menos el que se hace en serio. Hacía gimnasia artística, no la del aro y las mazas, sino la de los mortales en el aire. Lo dejé por esguinces recurrentes en los tobillos.

14. Hasta los 22 años veraneaba en Mutxamel, el pueblo de mi abuela. Me sigue encantando ir por allí.

15. He tenido 3 perros: Bulma, Núbol y Zeta. Todos vivieron en el campo en Mutxamel y ninguno era originalmente nuestro.

16. En una ocasión me compré dos parejas de hamsters. Se pusieron a criar como locos y me junté con 21 ejemplares en menos de 6 meses.

17. Cuando una marca me gusta, no sólo por lo que es, sino por lo que transmite o representa, disfruto siendo fiel. The Body Shop es una de mis favoritas.

18. Me gusta el crowdfunding y me siento maravillosa apoyando proyectos que creo que merecen la pena de verdad.

19. Me gusta el cine español. No todo, está claro, pero suelo darle más oportunidades que al cine yankie.

20. He visto varias películas extranjeras en versión original, y sinceramente, no sé qué hay de superguay en ello. Prefiero mil veces las dobladas.

21. La moda me importa muy poco. Paso olímpicamente de tendencias y esas cosas. Sólo voy de compras cuando necesito una prenda en concreto. Muy rara vez uso complementos. No me atrae el lujo para nada, más bien diría que me repele. Y no me gusta el oro.

22. Estudié corte y confección, pero no me gusta coser ropa. Me lo han pedido mil veces, pero no creo que haga tutoriales para coser ropa. Y no me gustan nada los patrones estándar para hacer prendas.

23. No me gusta casi nada de la música actual. A ver, algunos grupos de ahora sí me gustan mucho, pero en general vivo un poco en el pasado.

24. Mi ideal de estética es el movimiento Teddy Bear con sus faldas con can-can, o el punk de los 70-80: cuero, cremalleras y crestas de colores. Pero no tengo ni las narices ni el presupuesto para renovar todo mi armario. Ni ganas de hacerlo, la verdad.

25. He llevado el pelo rosa, verde, azul, naranja y rojo. Y una temporada también un collar de perro. Pero no de los que parecen de perro, no. Uno que fue de un perro.

26. Me sigue gustando tatuarme tanto como mi primera vez, a los 16 años y un día. Además de mi craftattoo, que seguro que ya has visto en algún vídeo, llevo 3 tribales, 3 flores, el logo de uno de mis grupos de música favoritos y el título de una serie de manga en letras japonesas. Por supuesto, siempre ando pensando en el siguiente.

27. No me gustan las setas ni los hongos de ninguna clase. Es superior a mí, no soporto ni el olor. A parte de eso, como de todo, aunque por lo general, menos animales que vegetales.

28. Tengo dos hijos, pero nunca me he puesto de parto de forma natural. Clara nació por cesárea programada porque venía de nalgas. Con Luisete me provocaron el parto.

29. Soy muy maniática del orden. Aunque también muy vaga para mantenerlo siempre.

30. Soy fan de Michael Jackson y le ví en directo en Zaragoza, el 24 de septiembre de 1996.

31. Me casé, por lo civil, a los 24 años, después de dos de convivencia. Para la ocasión, José Luis y yo seleccionamos, una por una, las canciones que sonaron en la cena. Incluido el orden de reproducción. Fueron más de 6 horas de música. Para nosotros era muy importante tanto la música que queríamos oír, como la que NO queríamos oír XD

32. Hago yoga. No me lo tomo como algo esencialmente físico. Ni como algo esencialmente espiritual. Simplemente me siento bien con ello.

33. Me encanta todo lo que esté ordenado según los colores del arcoiris.

34. Soy demasiado pragmática como para comprar cosas sólo porque son bonitas. Necesito funcionalidad.

35. Podría trabajar montando muebles de Ikea.

36. No soy especialmente buena trabajando en equipo. Es algo que me gustaría mejorar, pero mientras mi empresa siga siendo yo sola... está complicado.

37. En la guardería le pregunté a mi seño por qué a veces la luna se ve entera y a veces sólo un trozo. Me dijo que porque la tapaban las nubes. Supe que me engañaba.

38. Aunque mi madre y mi abuela sabían coser a máquina, yo aprendí sola. Me llevó mucho tiempo, pero me equivoqué tanto y saqué tantas conclusiones valiosas, que hoy he hecho de eso mi modo de vida.

39. Cada vez que me pasa algo bueno me acuerdo de mi abuela Lola y pienso en lo mucho que se alegraría.

40. No puedo evitar llorar cada vez que eso pasa. Incluyendo este mismo momento.

41. Soy muy tímida. Lo de grabar vídeotutoriales fue un grandísimo reto para mí. Sigue dándome vergüenza hablar a una cámara, pero es esto o volver a trabajar por cuenta ajena. Y no.

42. Me interesan multitud de disciplinas. Por eso me costó tantísimo decidirme por una sola carrera al salir del instituto. Y aún así elegí mal :(

43. Mis asignaturas favoritas en el instituto: lengua, latín, inglés, historia y dibujo técnico.

44. Me fui de interrail con 21 años con un presupuesto máximo de 30€ al día para comida y alojamiento. Y éramos dos.

45. A partir de los 16 años, y hasta que tuve hijos, llevé un diario en cada viaje que hacía.

46. Una anécdota de juventud: un "simpa" en un kebap del barrio latino de París. Con carrera incluida.

47. Adoro dormir al raso.

48. La planta que más me gusta es la pasionaria. Da flores que sólo duran un día. Me recuerdan que hay que hacer las cosas ahora o nunca.

49. No tengo un color favorito, ni un plato favorito, ni una película favorita. Tengo varios favoritos de todo.

50. Tengo muchos hobbies, pero uno de los últimos es encontrar aplicaciones para el móvil que me ayudan con la planificación y la productividad. Y aún así, siempre acabo trabajando de madrugada.

Si todavía quieres saber más cosas sobre mí, aquí hay más ^.^

jueves, 24 de julio de 2014

Cómo hacer tus propias tarjetas de visita

Hoy estreno serie sobre recursos para crafters.

La idea es poder contarte cosas que uso, tanto físicas como digitales, para el día a día en el trabajo.

Voy a hablarte de cosas que yo utilizo, que creo que pueden servirte a ti también y que, salvo que indique expresamente lo contrario, no son posts patrocinados.

Como primer capítulo, una de recursos físicos de identidad visual, porque si tienes una marca, necesitas varias cosas con tu nombre y/o logo impreso.


No voy a entrar en asuntos de identidad corporativa, naming, diseño de blogs y otras cosas técnicas, que dejo para los profesionales.

Quiero hablarte de ese momento de ir paseando con una amiga por la calle, encontraros con una conocida suya y que suceda algo así como:

- Hola, Elenita
- Anda, cuánto tiempo Susanita.
- Mira, Elenita, esta es mi amiga Maripili, hace unas cosas preciosas en crochet.
- ¿No me digas? Pues a mí me encanta el crochet.

Y Maripili eres tú. Y quieres que te trague la tierra porque no tienes tarjetas de visita. O igual te estás muriendo de vergüenza por que Susanita haya comentado lo tuyo con el crochet, porque te encantaría dedicarte a ello en exclusiva pero aún no estás en ese punto...

En fin, el punto en el que estás ya es cosa tuya, pero si quieres tarjetas de visita, te cuento mi experiencia con el tema.

Cualquier profesional de la comunicación te dirá que es necesario contratar sus servicios para diseñar tarjetas de visita para tu marca. Y quizá esté en lo cierto.

Yo, que voy a la mía siempre que puedo, digo que con que tengas un bonito logo hecho por diseñadores de verdad, con un poquito de gracia y un par de recursos, puedes hacértelas tú misma y que queden la mar de bien.

No siempre he pensado así. Yo tuve dos tiradas de tarjetas de visita diseñadas por profesionales. Me costaron un ojo de la cara y cuanto más tiempo pasaba, más pegas les veía.

Sí, está claro que me pasaron los bocetos y yo acepté, pero si delego el diseño en un profesional entiendo que ha pensado en que sean efectivas y que comuniquen bien lo que es mi empresa, que también soy yo. Y el hecho de que aún me queden muchísimas en la caja indica que no estuve cómoda con ellas.

El gran invento son las empresas en las que lo encargas todo online y te llega a casa. En primer lugar quiero hablarte de Moo. Es una empresa del Reino Unido que hacen unas bonitas tarjetas de visita a buen precio.

Puedes personalizar desde cero todo el diseño de la tarjeta con su editor. Si, como yo, no tienes mucha idea de diseño, conseguirás tarjetas muy chulas poniendo tu logo sobre fondo blanco con toda tu información de contacto en el anverso, y en el reverso una foto bonita (y nítida) de alguno de tus productos o de ti misma, por qué no.

Merece mención especial un tamaño de tarjeta que ellos llaman "mini" y que no es otra cosa que el tamaño de una tarjeta de visita cortada en dos en sentido horizontal. Me parecen muy graciosas y originales. Son las que yo uso. 100 unidades me costaron alrededor de 14€ y me encanta la calidad del papel.

Tienen un montón más de productos: tarjetas de tamaño normal en diferentes calidades de papel, flyers o invitaciones.

También he probado las tarjetas de Vistaprint. Fue por una oferta que encontré por ahí que incluía 250 tarjetas de visita por 10€ y un sello de regalo. Lo cogí porque lo que quería era el sello, pero también aproveché bien las tarjetas.

La primera diferencia con Moo es que tienes infinidad de tarjetas prediseñadas a las que sólo tienes que añadirles tus datos de contacto. Claro que, son todas ho-rri-pi-lan-tes.

Si alguna vez has visto una tarjeta de visita con colores oscuros y letras claras, con dibujos extraños que distraen toda la atención de los datos o ilustraciones cutrecillas... era de Vistaprint.

Pero tranquila, que aún queda esperanza. Tienes dos opciones más que respetables:

1. Si te apañas con Ilustrator o Gimp podrás subir tu propio diseño de tarjeta e imprimirlo tal cual.

2. Si no tienes ni idea de qué te estoy hablando, ve a lo seguro eligiendo un diseño vacío en blanco. Añade tu logo y nombre en el anverso. Y en el reverso toda tu información de contacto: e-mail, blog, página en facebook, perfil en twitter, instagram o lo que creas oportuno. Y tu teléfono. Esto dependerá de los sectores, pero yo creo que es muy importante que la gente pueda llamarte si necesita algo realmente urgente.

Esta segunda opción es muy fácil de materializar. Necesitas un poco de tiempo para colocar todos los elementos y la tarjeta será más bien austera, pero a mí me sirve a las mil maravillas cuando me preguntan eso de "¿Pero entonces, cómo busco tu blog?" o "¿Qué hago para encontrar tus vídeos en YouTube?" Pues tarjeta y solucionado.

Y como son tarjetas de tamaño estándar, caben muchos más datos de contacto que en las de Moo. El papel no es el mismo, aunque también son de calidad.

Lo bueno, y a la vez lo malo, de Vistaprint es que tienen un montón de opciones de merchandising para que piques. A cada paso del proceso de compra te sugieren nuevos productos, que si un sello, que si pegatinas con tu dirección para poner de remite en los envíos, que si tazas, que si camisetas, que si carteles en polivinilo de nosequé... Y hay que echar un poco el freno, porque emociona mucho verse en la capacidad de tener de pronto un universo entero de cosas con tu logo. Que por cierto, es precioso. Cómo no va a serlo con lo que pagaste por él...

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de diseñar tus tarjetas (y en realidad la más importante) es el uso que vas a hacer de ellas. No es lo mismo que quieras dejar las tarjetas en diferentes tiendas para que alguien te encuentre, que quieras usarlas para darlas en mano siempre, o que pretendas que te sirvan también como etiqueta para colgar de tus productos terminados.

Si vas a dejarlas en alguna tienda, y puesto que no tendrás en frente a cada persona que coja una tarjeta, además de tu información de contacto tendrás que explicar a qué te dedicas. Algo así como "Maripili Popelín. Crochet para modernas"

Yo me dedico a varias cosas en realidad. Hay gente que me busca para aprender a coser y otra para que dé una conferencia sobre emprender online, así que en mi tarjeta no especifica nada en concreto, y prefiero explicarlo yo, en plan elevator speech, cada vez que entrego una tarjeta en mano.

Por no tener claro esto último, entre pitos y flautas me he hecho en tres años cuatro tiradas de tarjetas de visita. Todas diferentes. Y las que más me han gustado, más efectivas han sido y con las que más cómoda estoy, son las que he encargado yo misma sin ayuda.

Te dejo un resumen en plan chuleta:

- Dale una oportunidad a las imprentas online.
- Decide el uso exacto que les vas a dar y adecua la información.
- Si no eres diseñadora, ve a lo seguro: tu logo y nombre por un lado y tus datos de contacto por otro.
- Pide tiradas de entre 100 y 250 unidades. Menos es tontería. Más es una barbaridad.
- Considera la opción de tener un tarjetero para protegerlas. En el monedero acaban por estropearse.


jueves, 17 de julio de 2014

Máquinas de coser electrónicas vs. mecánicas

Hoy voy a hablarte de la diferencia entre máquinas de coser mecánicas (las domésticas comunes, aquellas de las que te hablaba en el post Cómo comprar una máquina de coser) y las máquinas de coser electrónicas.

A veces la gente se hace un lío, porque "electrónicas" suena un poco como "eléctricas" y no es lo mismo.

MÁQUINA DE COSER MECÁNICA
Maquina de coser mecanica
Todas las máquinas de coser domésticas modernas son eléctricas. Esto significa que las enchufamos a la corriente y pisamos un pedal conectado a un cable para hacerlas funcionar. No necesitamos de la fuerza bruta de nuestras piernas.

Las podemos distinguir porque usan cable, pero el mando de selección de puntada, así como los mandos para regular el ancho y el largo de la puntada, si los tuviera, son analógicos. Por lo general son ruletas giratorias, aunque en modelos de los años 70 y 80 pueden también ser palancas que se mueven en sentido horizontal o vertical.

MÁQUINA DE COSER ELECTRÓNICA
Maquina de coser electronica
La principal diferencia a simple vista con las máquinas mecánicas es que la selección de puntadas, así como la regulación de ancho y largo de puntada se hace mediante botones, en lugar de ruletas.

La mayoría de veces la máquina dispone de una pantalla led para mostrar el tipo de puntada y las variables seleccionadas. Si la máquina es de gama superior podemos contar con pantalla LCD, en ocasiones incluso a color.

LAS DIFERENCIAS REALES

Ahora que sabes cómo diferenciar un tipo del otro, vamos a lo que te interesa, y es qué tipo de máquina te conviene comprar.

Lo que tienes que saber principalmente es que una máquina electrónica siempre tendrá mejor calidad de costura que una mecánica. Las puntadas están controladas electrónicamente y el motor es mucho más fino y preciso.

Esto se nota incluso al oído. Es como conducir un Clio y que de pronto te pongan al volante de un Ferrari. Cuando pruebes la electrónica, la querrás para ti, sobre todo si llevas tiempo con una mecánica.

Otra ventaja de estas es que siempre puedes regular el ancho y largo de puntada. En las mecánicas sólo podrás hacerlo en los modelos más altos (y más caros) de cada gama.

Las electrónicas también tienen más variedad de puntadas, sobre todo de las decorativas, ya que de las estándar, casi todas las máquinas tienen las mismas: puntada recta, zig-zag, dos o tres puntadas elásticas, una o dos de dobladillo invisible, dos o tres de overlock y luego las decorativas.

Las máquinas electrónicas suelen contar con la deseada puntada de festón que las mecánicas nunca tienen.

Tanto unas como otras suelen venir con un modesto equipo de accesorios, que será suficiente para empezar a coser.

La forma de hacer los ojales de cada máquina también es importante, siempre que hagas muchos ojales. Si haces pocos te dará igual si los hace en un tiempo o en cuatro. Las máquinas electrónicas normalmente los hacen en un tiempo, lo que facilita la tarea. 

Además, el sistema de medida del tamaño del ojal es automático gracias al prensatelas especial que mide el tamaño del botón. Es mucho más preciso y sencillo que el sistema en cuatro tiempos.

Pero claro, no podía ser todo tan bonito. Las electrónicas son, por lo general, más caras.

Te dejo una pequeña tabla para que, de un solo vistazo tengas más claro la diferencia entre una máquina de coser mecánica y una electrónica, en los parámetros que considero más importantes a tener en cuenta.


electrónicas mecánicas
precio MÁS CARAS MÁS ECONÓMICAS
calidad de la costura MUY BUENA BUENA
regula ancho y largo SIEMPRE SEGÚN MODELOS
variedad de puntadas AMPLIA SEGÚN MODELOS
ojales UNO O CUATRO TIEMPOS CUATRO TIEMPOS




MI CONSEJO PERSONAL

Como habrás deducido por todo lo que te he contado hasta ahora, una máquina de coser electrónica siempre será mejor opción que una mecánica en cuanto a calidad general.

Como en el caso del Clio y el Ferrari, que te la quedes o no, al final va a ser una cuestión de precio, pero no es obligatorio dilapidar nuestra fortuna (quien dice fortuna, dice modestos ahorrillos) comprando una máquina de coser que vamos a sacar del armario una vez al trimestre. Valora bien el uso que le vas a dar.

Mi consejo es que compres marcas conocidas que puedan responder ante una avería o la necesidad de recambios (especialmente si la compras por internet) y siempre la mejor calidad que pueda permitirte tu presupuesto.

Así como hay máquinas mecánicas rondando los 100€ o 150€ que pueden estar muy bien, si te puedes permitir un gasto entre 250€ y 300€ te recomiendo que empieces a mirar máquinas electrónicas.

Te merecerá la pena ;)