Cómo hacer tus propias tarjetas de visita

Hoy estreno serie sobre recursos para crafters.

La idea es poder contarte cosas que uso, tanto físicas como digitales, para el día a día en el trabajo.

Voy a hablarte de cosas que yo utilizo, que creo que pueden servirte a ti también y que, salvo que indique expresamente lo contrario, no son posts patrocinados.

Como primer capítulo, una de recursos físicos de identidad visual, porque si tienes una marca, necesitas varias cosas con tu nombre y/o logo impreso.

No voy a entrar en asuntos de identidad corporativa, naming, diseño de blogs y otras cosas técnicas, que dejo para los profesionales.

Quiero hablarte de ese momento de ir paseando con una amiga por la calle, encontraros con una conocida suya y que suceda algo así como:

– Hola, Elenita – Anda, cuánto tiempo Susanita. – Mira, Elenita, esta es mi amiga Maripili, hace unas cosas preciosas en crochet. – ¿No me digas? Pues a mí me encanta el crochet.

Y Maripili eres tú. Y quieres que te trague la tierra porque no tienes tarjetas de visita. O igual te estás muriendo de vergüenza por que Susanita haya comentado lo tuyo con el crochet, porque te encantaría dedicarte a ello en exclusiva pero aún no estás en ese punto…

En fin, el punto en el que estás ya es cosa tuya, pero si quieres tarjetas de visita, te cuento mi experiencia con el tema.

Cualquier profesional de la comunicación te dirá que es necesario contratar sus servicios para diseñar tarjetas de visita para tu marca. Y quizá esté en lo cierto.

Yo, que voy a la mía siempre que puedo, digo que con que tengas un bonito logo hecho por diseñadores de verdad, con un poquito de gracia y un par de recursos, puedes hacértelas tú misma y que queden la mar de bien.

No siempre he pensado así. Yo tuve dos tiradas de tarjetas de visita diseñadas por profesionales. Me costaron un ojo de la cara y cuanto más tiempo pasaba, más pegas les veía.

Sí, está claro que me pasaron los bocetos y yo acepté, pero si delego el diseño en un profesional entiendo que ha pensado en que sean efectivas y que comuniquen bien lo que es mi empresa, que también soy yo. Y el hecho de que aún me queden muchísimas en la caja indica que no estuve cómoda con ellas.

El gran invento son las empresas en las que lo encargas todo online y te llega a casa. En primer lugar quiero hablarte de Moo. Es una empresa del Reino Unido que hacen unas bonitas tarjetas de visita a buen precio.

Puedes personalizar desde cero todo el diseño de la tarjeta con su editor. Si, como yo, no tienes mucha idea de diseño, conseguirás tarjetas muy chulas poniendo tu logo sobre fondo blanco con toda tu información de contacto en el anverso, y en el reverso una foto bonita (y nítida) de alguno de tus productos o de ti misma, por qué no.

Merece mención especial un tamaño de tarjeta que ellos llaman “mini” y que no es otra cosa que el tamaño de una tarjeta de visita cortada en dos en sentido horizontal. Me parecen muy graciosas y originales. Son las que yo uso. 100 unidades me costaron alrededor de 14€ y me encanta la calidad del papel.

Tienen un montón más de productos: tarjetas de tamaño normal en diferentes calidades de papel, flyers o invitaciones.

También he probado las tarjetas de Vistaprint. Fue por una oferta que encontré por ahí que incluía 250 tarjetas de visita por 10€ y un sello de regalo. Lo cogí porque lo que quería era el sello, pero también aproveché bien las tarjetas.

La primera diferencia con Moo es que tienes infinidad de tarjetas prediseñadas a las que sólo tienes que añadirles tus datos de contacto. Claro que, son todas ho-rri-pi-lan-tes.

Si alguna vez has visto una tarjeta de visita con colores oscuros y letras claras, con dibujos extraños que distraen toda la atención de los datos o ilustraciones cutrecillas… era de Vistaprint.

Pero tranquila, que aún queda esperanza. Tienes dos opciones más que respetables:

1. Si te apañas con Ilustrator o Gimp podrás subir tu propio diseño de tarjeta e imprimirlo tal cual.

2. Si no tienes ni idea de qué te estoy hablando, ve a lo seguro eligiendo un diseño vacío en blanco. Añade tu logo y nombre en el anverso. Y en el reverso toda tu información de contacto: e-mail, blog, página en facebook, perfil en twitter, instagram o lo que creas oportuno. Y tu teléfono. Esto dependerá de los sectores, pero yo creo que es muy importante que la gente pueda llamarte si necesita algo realmente urgente.

Esta segunda opción es muy fácil de materializar. Necesitas un poco de tiempo para colocar todos los elementos y la tarjeta será más bien austera, pero a mí me sirve a las mil maravillas cuando me preguntan eso de “¿Pero entonces, cómo busco tu blog?” o “¿Qué hago para encontrar tus vídeos en YouTube?” Pues tarjeta y solucionado.

Y como son tarjetas de tamaño estándar, caben muchos más datos de contacto que en las de Moo. El papel no es el mismo, aunque también son de calidad.

Lo bueno, y a la vez lo malo, de Vistaprint es que tienen un montón de opciones de merchandising para que piques. A cada paso del proceso de compra te sugieren nuevos productos, que si un sello, que si pegatinas con tu dirección para poner de remite en los envíos, que si tazas, que si camisetas, que si carteles en polivinilo de nosequé… Y hay que echar un poco el freno, porque emociona mucho verse en la capacidad de tener de pronto un universo entero de cosas con tu logo. Que por cierto, es precioso. Cómo no va a serlo con lo que pagaste por él…

Otra cosa a tener en cuenta a la hora de diseñar tus tarjetas (y en realidad la más importante) es el uso que vas a hacer de ellas. No es lo mismo que quieras dejar las tarjetas en diferentes tiendas para que alguien te encuentre, que quieras usarlas para darlas en mano siempre, o que pretendas que te sirvan también como etiqueta para colgar de tus productos terminados.

Si vas a dejarlas en alguna tienda, y puesto que no tendrás en frente a cada persona que coja una tarjeta, además de tu información de contacto tendrás que explicar a qué te dedicas. Algo así como “Maripili Popelín. Crochet para modernas”

Yo me dedico a varias cosas en realidad. Hay gente que me busca para aprender a coser y otra para que dé una conferencia sobre emprender online, así que en mi tarjeta no especifica nada en concreto, y prefiero explicarlo yo, en plan elevator speech, cada vez que entrego una tarjeta en mano.

Por no tener claro esto último, entre pitos y flautas me he hecho en tres años cuatro tiradas de tarjetas de visita. Todas diferentes. Y las que más me han gustado, más efectivas han sido y con las que más cómoda estoy, son las que he encargado yo misma sin ayuda.

Te dejo un resumen en plan chuleta:

– Dale una oportunidad a las imprentas online. Decide el uso exacto que les vas a dar y adecua la información. – Si no eres diseñadora, ve a lo seguro: tu logo y nombre por un lado y tus datos de contacto por otro. – Pide tiradas de entre 100 y 250 unidades. Menos es tontería. Más es una barbaridad. – Considera la opción de tener un tarjetero para protegerlas. En el monedero acaban por estropearse.

 

12 comentarios

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12 comentarios

  1. Jaboncito Shop
    24 julio, 2014 a las 6:07 am

    Muy interesante, echaré un vistazo a Moo, que no la conocía. Gracias Sylvia!!

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  2. mcompany bymrn
    24 julio, 2014 a las 6:36 am

    Conozco Moo desde hace unos años cuando una aiga me dio su mini tarjeta. Me parecen escelentes y originales. Y más d euna vez he intentado hacer las mías, unas para el blog y otras las tradicionales de visita de toda la vida…quizá este verano con tiempo me anime.
    bs!

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  3. Walewska
    24 julio, 2014 a las 10:06 am

    Yo tengo las de Moo, con el logo y fiesta. También el formato chiquitín, que caben mejor en el monedero y son muy graciosas. Me gusta la opción de QR detrás para poder mandar a la gente directamente a la web 🙂

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  4. Vanesa
    24 julio, 2014 a las 10:27 am

    Siempre explicando todo tan fácil de entender… Gracias por ser nuestro apoyo incondicional!
    Saludos!

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  5. El Collaret del Pep
    24 julio, 2014 a las 8:09 pm

    A mi Vistaprint me parece un timo, sinceramente… Porque como bien dices, llegas a ellos porque dicen que tendrás millones de tarjetas por 3 duros, pero si se te ocurre ponerle un poquito de color, tu propio diseño o cualquier otra cosa "chula", ya el precio se dispara… Sin contar todos los extras que te meten por los ojos durante el proceso!!

    Yo he utilizado Print100 varias veces ya… Precios geniales por tarjetas geniales!! Puedes poner todo el color que quieras por ambas caras, redondear esquinas, plastificar las tarjetas e incluso hacerles un agujerito (para quienes las usas también de etiquetas) todo todo todito por el mismo precio 🙂

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  6. Sopa
    25 julio, 2014 a las 7:03 pm

    pues yo he visto en Moo diseños ya hechos la mar de monos!!

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  7. Sasha
    2 septiembre, 2015 a las 9:48 pm

    Gracias por las ideas me fueron de mucha utilidad, estan muy bien

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  8. Esperanza
    29 octubre, 2015 a las 12:35 pm

    Gracia, me hace ilucion aprender a coser

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  9. Sara
    20 diciembre, 2016 a las 11:55 am

    A mí me pasó eso de no tener tarjetas de visita en un pequeño evento y la verdad es que me sentí fatal… ahora siempre tengo un pack a mano 😀

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    • chita lou
      20 diciembre, 2016 a las 12:54 pm

      Mujer previsora, ya se sabe 😉 Un saludo!

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