Tapizar sillas con telas preciosas

Tapizar una silla con una de mis telas favoritas me rondaba por la cabeza hace mucho tiempo.
Que Costurika me propusiera hacerlo con una de las suyas y echar el ojo a la única silla desparejada de toda la casa, fue todo uno.
¿Quieres ver cómo lo hice? Pues atenta al paso a paso y no te pierdas el final, que viene con sorpresa 😉

Me dieron a elegir entre toda la variedad de su tienda web y en mi ignorancia tapicera, en primer lugar elegí una loneta de colorido fresco y veraniego, que me pareció lo más adecuado, pero me recomendaron que probara una tela de algodón normal.

La de calaveras me conquistó a primera vista, así que pedí las dos, para comparar los tejidos al tacto. Sin mucha fe me decidí por las calaveras, me podía el estampado, pensando que el resultado no sería muy allá por ser un tejido bastante fino (es como una tela de patchwork o de camisa, más o menos). Me equivocaba de medio a medio.

El primer paso es retirar el tapizado original de la silla, colocándola hacia abajo sobre una mesa. En este caso, la parte de abajo estaba protegida por un tejido negro, así que había que quitar eso primero.
Con un destornillador plano, quité una a una todas las grapas que sujetaban esta parte.

 

Después tuve que retirar el tapizado en sí, de la misma manera. En este paso descubrí que debajo de la tela había una fina capa de gomaespuma que traté de mantener lo más íntegra posible, para reutilizarla en el nuevo tapizado.
Nunca sabes qué te puedes encontrar bajo el tapizado de una silla, así que siempre que haya que desmontar, con precaución, por si podemos aprovechar algo para luego.

 

Esta fue la parte más tediosa. Tardé casi dos horas en retirar todas las grapas del protector y del tapizado. Estaban bien sujetas.

 

Reservé la pieza de gomaespuma, y utilicé la pieza de tela como patrón para recortar la tela de calaveras al tamaño adecuado, dejando un par de centímetros más de holgura, porque al retirar las grapas del tapizado noté que la tela iba un poco justa.
Eso no importaba antes, porque el protector negro lo tapaba, pero como el protector no iba a usarlo de nuevo (estaba en muy mal estado) necesitaba asegurarme bastante tela para sujetar a la madera.

 

Usé una grapadora de oficina para sujetar la gomaespuma a la silla. En realidad es preferible una grapadora de tapizar, pero tiré de lo que tenía más a mano.
La forma más fácil de mantener la pieza tensa por todas partes es grapar el centro de uno de los lados e ir estirando y grapando hacia las esquinas, alternando el lado inicial con su opuesto.
Después grapé la otra pareja de lados de la silla.

 

A continuación corté el sobrante de gomaespuma para tener algo de madera libre donde sujetar la tela definitiva.

 

Empecé a colocar la tela con el mismo método, desde el centro hacia las esquinas, en los cuatro lados, pero esta vez con pequeños clavos y un martillo.

 

Para hacer las esquinas, me fijé en cómo estaban hechas en el modelo original y lo hice igual. Ventajas de haberlo desmontado, grapa por grapa, hace un rato.

 

Ahora me da mucha pena tener sólo una silla de estas. Me encanta el resultado final, y eso que ni si quiera he pintado las patas y el respaldo.
Menudo cambio, sólo con una tela preciosa, ¿verdad?
Es la primera vez que tapizo una silla y estoy muy orgullosa ^.^ Ha sido un poco laborioso (he tardado unas tres horas en total para todo el proceso) pero muy fácil.
Y tú, ¿te animas a tapizar sillas con telas preciosas?

 

14 comentarios

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14 comentarios

  1. Amparo
    21 mayo, 2015 a las 7:39 am

    Fantástico una vez más. Gracias, Silvia.

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  2. nuria
    21 mayo, 2015 a las 8:05 am

    lo mismo coges una aguja que una grapadora, que artista chica! muchas gracias por tu post!

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  3. Irene Duran Muñoz
    21 mayo, 2015 a las 10:13 am

    Silvia, menudo cambiazo le has dado!
    Yo quiero retapizar una silla de oficina, ya que la tela que tiene es negra y de un tejido que toda la suciedad y polvo se pega a ella, dando la sensación de que no limpias nada jajaja
    Cuál crees que sería la mejor opción? Sería muy difícil?

    Gracias guapa!

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    • chita lou
      21 mayo, 2015 a las 3:40 pm

      Hola Irene, pues si es de oficina imagino que no será tan fácil como tapizar una silla de madera, que al fin y al cabo, ya has visto que sólo es quitar unas grapas y poner otras. De todas formas te animo a que le eches valor y con una tela de algodón le des una nueva apariencia! Un saludo

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  4. viano
    21 mayo, 2015 a las 1:26 pm

    Pues la tela gris lisa a mí me parece preciosa: sencilla, minimalista y armoniosa. La otra no es fea del todo para mi gusto.

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    • chita lou
      21 mayo, 2015 a las 3:42 pm

      Lo que pasa es que todo nuestro salón es en blanco, negro y gris. Con esta tela le damos un aire más divertido! Además, estaba ya muy sucia y estropeada.

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  5. Maite Gonzalez Casado
    21 mayo, 2015 a las 2:56 pm

    Yo también quiero ideas de como cambiar una aburrida silla de oficina por otra mas divertida y original. Y si es desenfundable para poder lavarla ya sería perfecta.

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  6. Jaboncito Shop
    22 mayo, 2015 a las 3:05 pm

    Te has lucido hijamía…que te ha quedado chula pero chula y super profesional!! Te animo a que la lijes y pintes con un acabado vintage en blanco o negro. E intenta buscar 3 sillas más, que aunque sean de diferente forma, si las pintas y tapiza igual el efecto es super chulo…

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  7. Sarete
    29 mayo, 2015 a las 8:26 am

    Te ha quedado genial, yo tapicé las del salón y parecen nuevas.

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  8. Momo Savino
    9 enero, 2016 a las 8:58 am

    Molto bello e utile. Brava!

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